LLueve y las aceras están mojadas, todas las huellas están borradas, la lluvia guarda nuestro secreto. En mi ventana te echo de menos, los días pasan y son ajenos. Por que si tú no estás me duelen más los años y las heridas me hacen daño si no vuelvo a oir tu voz.Las palabras se quedan mudas. Todas las noches las mismas dudas.
No sabía si era la única que lo veía o si él hacia como si no lo viera. Demasiadas preguntas. ¿Por qué no era capaz de hablarlo? ¿Por qué le costaba tanto expresarse? ¿Y si su tiempo juntos se había agotado? No, se negaba a pensar eso. Era demasiado importante en su vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario